Entrevista de selección. ¿Cómo le encajan nuestras condiciones?

En una entrevista de selección no se dan puntadas sin hilo, todas las preguntas persiguen conseguir una información útil para decidir con qué candidato te vas a quedar. La de hoy puede parecer una pregunta “trampa”, pero, en mi opinión, es muy útil para ambas partes.

Desde el punto de vista del entrevistador, creo que una entrevista de selección no es completa, si sólo te concentras en comprobar si el aspirante cumple los requisitos, olvidando que se trata de un proceso de selección mutua. Lo reconozco, yo siempre hago esta pregunta. Aún a riesgo de que algún borde me mire con cara de pocos amigos pensando “¿Qué te crees que hago aquí? Se me ocurren millones de cosas más interesantes que hacer, en vez de contarte mi vida.” Lo que espero comprobar es que ya te has visto en el puesto y que, aunque seguro te gustaría mejorarlas, las condiciones que te ofrezco, de algún modo, van a compensar tu esfuerzo. Ni la motivación más fuerte resiste si debes hacer demasiadas renuncias para ocupar un puesto y sin motivación, lo más probable es que pronto se resienta tu desempeño o te marches a otro lugar Cualquiera de estas dos opciones son negativas para ambas partes, para evitarlas, merece la pena investigar si la relación laboral va a ser bien avenida.

Además, nadie quiere contratar a alguien que se conforma con lo que le ofreces. Prefieres a alguien ilusionado con el trabajo, que te da pruebas de que realmente lo quiere y que se va a adaptar fácilmente. No te digo que finjas un entusiasmo que realmente no sientes (“¡Es genial tener este horario infame que no me permite tener tiempo libre para estar con los míos! ¡Yuuupiiii!”), pero demuestra que eres capaz de asumirlo y cuáles son esos otros beneficios que harán que te merezca la pena (“Aunque el horario es exigente, ya he comprobado que puedo hacerlo. De hecho, me interesa tanto este proyecto, que no me importa”). Se trata de dejar claro que ambas partes ganan con el trato.

A ver qué tal se les da a nuestros amigos…

¿Encajará en el puesto?

SeleccionRRHH:

“¿Cómo encajan en su día a día las condiciones de trabajo que le ofrecemos?”

John NeedeaJohn Needea: 

“En principio no hay ningún problema. ¿Qué tal se aparca por la zona?”

RRHH:Seleccion

“No parece que se lo haya planteado demasiado. Si depende del coche lo tiene complicado, porque es tremendo aparcar en la zona donde está la oficina de Administración.”

                               Mel O’sevien:

“Las Mel Oseviencondiciones me encajan perfectamente.
Mi disponibilidad es total, ya he comprobado que no hay ninguna cuestión doméstica a la que afecte el horario que proponen. De hecho, podría continuar asistiendo al curso de inglés al que voy los jueves a las 20:30.
He visto que, desde mi domicilio, será muy cómodo llegar en transporte público a cualquiera de sus centros de trabajo. Además, da la casualidad de que mis padres viven a 5 minutos de la sede central, no sé si es allí donde estaré ubicado, pero, si fuera así, mi madre va a estar encantada de tener uno más a la mesa.”

SeleccionRRHH:

“Se nota que ha estado informándose a fondo sobre nuestra empresa. Mejor que venga en transporte público, no podemos ofrecerle una plaza de aparcamiento en el centro donde está el Dpto. de Administración.”

¿Cómo va la entrevista de selección?

A estas alturas de la entrevista de selección, John Needea lo tiene bastante complicado. No se da cuenta, pero su tono es muy negativo. ¿En principio no hay ningún problema? Este chico no es precisamente la “alegría de la huerta”. Si, como es su caso, no lo tienes claro, haces bien en preguntar. No pasa nada si necesitas aclarar algunos puntos de esas condiciones antes de contestar. De hecho, demuestra interés y genera más confianza que decir a todo que sí, sin mucha convicción. De todas formas, en una primera toma de contacto no es muy conveniente entrar en demasiados detalles y concentrarse en ofrecer datos que te hagan parecer la mejor opción para ese puesto.

Se nota que Mel ha hecho los deberes, su respuesta da la impresión de que está listo para empezar a trabajar de inmediato. El azar le ha repartido algún triunfo y decide jugarlo, por eso incluye algún dato personal que hace más distendida y cercana la conversación. ¡Ojo con estas cosas! Úsalas con medida, sin resultar imprudente.

Una vez más, una actitud positiva marca la diferencia. Si dejas claro que nada va a interferir en el trabajo que quieren encomendarte, seguro convencerás a tus entrevistadores.

Texto y dibujos
Ana Merino

Personas TFP

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