Dos estilos en entrevista. ¿Con cuál te quedas?

Te invito a curiosear qué pasa en el lado de quien hace una entrevista. Para escribir esta historia, me he inspirado en casos reales de personas que he entrevistado para diferentes puestos.

Durante las próximas semanas te voy a ir contando qué pasa en la entrevista con dos aspirantes a un puesto de Auxiliar Administrativo. Los protagonistas (les he llamado John Needea y Mel O’sevien) son dos personajes de mi invención que, a su manera, contestarán a una misma pregunta. Después de cada respuesta, incluiré la reflexión que hace el entrevistador durante la entrevista. Así, por una parte, podremos comparar su forma de contestar y, por otra, veremos qué efecto tiene lo que se dice y cómo se dice en quien está haciendo la selección.

Para ponerte en situación, te diré que ambos candidatos cumplen los requisitos técnicos que requiere el puesto; tienen los mismos estudios, manejan las mismas herramientas y su trayectoria profesional es similar. Vamos, que sobre el papel serían igualmente válidos.

Empecemos con esta pregunta…

Entrevista de seleccionRRHH:

“¿Qué te hizo decidirte por esta profesión?”

John Needea:John Needea

“Escogí la rama de Administración convencido de que este tipo de trabajo me gustaría y me haría más fácil encontrar empleo. Con el tiempo y la experiencia ha terminado gustándome mucho.”

SeleccionRRHH:

Me suena a respuesta enlatada. No parece del todo sincero (nadie pone esa cara tan inexpresiva cuando habla de algo que realmente le gusta). Probablemente está diciendo lo que piensa que quiero oír.

Mel OsevienMel O’sevien:

“Cuando acabé en el instituto, me habría gustado poder dedicarme a la pintura. Las dificultades económicas por las que entonces pasaba mi familia no me permitieron intentarlo. Tuve que ser más práctico, dejé los pinceles para mi tiempo libre y decidí formarme para encontrar un empleo que me proporcionara ingresos cuanto antes. De hecho, empecé a trabajar antes de haber terminado el último curso de auxiliar administrativo.
He aprendido a disfrutar con este trabajo, me gusta las tareas que requieren ser minucioso y atender a los detalles. Además, aprovecho mi vena artística cuidando, tanto el lado práctico, como la estética de cada documento que llevo a cabo.”

SeleccionRRHH:

Parece sincero y sensato (si tengo tiempo, le pediré que me cuente en qué ha quedado su faceta como pintor). Que dejara en segundo plano su vocación por motivos económicos demuestra un alto grado de responsabilidad y una personalidad estable poco propensa a asumir riesgos. Bien encauzada, su creatividad puede ser de gran ayuda en este puesto.

¿Cómo va la entrevista?

Nuestro amigo John resulta poco convincente. No se moja, pasa por la respuesta sin decir apenas nada de sí mismo. De ella se puede deducir que quería encontrar trabajo fácilmente y poco más. Esto demuestra que las respuestas demasiado asépticas no favorecen la comunicación con tu entrevistador.

Siempre es mejor hacer como Mel, cuenta cosas de ti y, siempre que sea posible, descríbete incluyendo datos que demuestren en la práctica tus principales puntos fuertes. (Reconocer que no era su primera opción le da credibilidad. Aprovecha para sugerir que sus fortalezas están alineadas con las que hacen falta en la posición a la que está optando -minucioso, detallista, práctico…-).

No se trata de hablar mucho, si no de apuntar, de manera muy concisa, esas cosas que demuestran de lo que eres capaz. Si esos datos le resultan útiles al entrevistador, indagará con nuevas preguntas. Así que, piensa sobre tus posibles respuestas para que la conversación sea fluida y, además, procura resultar natural (lo auténtico seduce y tener una buena conexión con tu entrevistador siempre jugará a tu favor).

No hay respuestas perfectas, además cada entrevista es distinta. Lo que siempre funciona es dejar claro qué puedes ofrecer como trabajador, tanto por tus conocimientos y habilidades, como por tu actitud. Ten presente que tú eres el tema de conversación. Hazlo fácil, escoge aquellas facetas de tu perfil profesional y personal que pueden resultar más útiles en el puesto al que te presentas y cuéntalas de manera que reflejen tu mejor versión.

Si tú tuvieras que decidir, piénsalo, ¿con cuál te quedas?

Texto y dibujos
Ana Merino

Personas TFP

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